Muhammad Ibn Abdullah nació en La Meca, en el año 570 d.C., perteneciente al noble clan de los Banu Hashim. Quedó huérfano pronto — perdió a su padre antes de nacer y a su madre a los 6 años. Desde joven fue conocido como Al-Amin (El Honesto) y Al-Sadiq (El Veraz).
A los 40 años, en 610 d.C., recibió la primera revelación del Corán en la Cueva de Hira, siendo designado como el último Profeta y Mensajero para toda la humanidad. Durante 23 años dedicó su vida a transmitir el mensaje del Islam, enfrentando persecuciones, exilios y guerras.
Murió en Medina, en 632 d.C., habiendo completado la revelación del Corán y establecido la primera comunidad musulmana — un legado que transformó la historia de la humanidad.